La Kodorniz humor gráfico

JRMora Humor gráfico muebles de cocina fans en facebook Romeo Octav Chiritou Comprar VPN cursos reiki madrid becas mec Opinión y noticias, periodismo Bingo online Alquile este espacio por: €/mes Ver futbol gratis. Alquile este espacio por: €/mes seguro de vida Alquile este espacio por: €/mes diseño de paginas web Alquile este espacio por: €/mes Hosting México Alquile este espacio por: €/mes Escultura, obra propia, encargos, moldes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Curso de Reiki Dentistas en embajadores, Madrid Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes dietas para adelgazar Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes

Y, cada año, cuando se apagan las luces del cine y aparecen esas letras blancas sobre fondo negro (fuente Windsor, pa más señas), yo ya empiezo a sonreir y todo mi cuerpo se encuentra dispuesto a pasar un buen rato y a reir de cualquier tontería. En cierto modo, Woody Allen nos ha dado tantos buenos momentos que ya es como un amigo, y, aunque esperamos mucho de él, también le perdonamos cualquier cosa.

Eso sí, terminó Scoop y desperté a mis amigos y uno de ellos dijo "esta vez la história era un poco tontorrona y predecible, ¿no?" y yo dije "eh… sí… pero… bueno…" y me hubiese gustado añadir que lo importante eran los chistes, pero en ese momento no se me ocurrieron más de dos gags memorables.
Y me fui a casa pensativo, arrastrando los pies e imaginando una conversación entre Scarlett Johansson y Woody Allen al final del rodaje de Match Point.

ALLEN: ¿Me dejas que te toque una teta?

JOHANSSON : ¿Por qué?

A: Para celebrar que acabamos de rodar una peli cojonuda.

J: Bueno, vale, pero con una condición: que también me dejes protagonizar tu próxima película.

A: Hosti, no me jodas, que después de este experimento me apetecía hacer algo más woodyalleniano y divertido, con chistes sobre judíos e intelectuales neuróticos.

J: ¡Y qué! ¡Yo también valgo para hacer comedias! ¡Y además tengo unas gafas viejas que me quedan muy mal y cuando me las pongo dan mucha risa! ¡Ya verás que guai! ¡Y podrías salir tú también, pero en plan secundario gracioso, que ya estás un poco viejales para hacer de prota! ¡Podrías ser mi padre o mi amigo y tartamudear y darme consejos! y, si te hace ilu, también podrías contar algún chiste sobre judíos!

A: Sí, claro, ¿y tienes alguna idea sobre el argumento?

J: Ya te digo: yo podría ser una valiente y atractiva periodista que está investigando un crimen y resulta que el principal sospechoso es un rico y atractivo aristócrata que vive en una casa muy grande y muy bonita y nos enamoramos y hay misterio y suspense porque al final resulta que es un asesino y me quiere matar pero yo me salvo en el último momento.

A: Ya, claro, y diremos que es una relectura del cuento de la Cenicienta.

J: No, no, qué va, he sacado la idea de una novela rosa.

A: Ahá… Supongo que lo dices en broma, porque ya sabes que yo soy un cineasta de culto en Europa y no dirijo este tipo de películas.

J: Vaaa… Porfi… Que te dejo que me toques las tetas por debajo del jersey…