Deberíamos aprender de nuestros futbolistas, virtuosos del balón (no de las palabras) que cada vez marcan más goles sin mirar y de chilena. ¡Qué bonito! Y todo por hacer del fútbol espectáculo. Y del fino, ¿eh? Nada de romper la mejilla a compañeros de equipo. No, no, no. Nada de eso.
El Nastic volvió a ganar en casa después de 56 años. No quiero imaginar a esos pobres aficionados. Seguro que sacaban el abono cada temporada por pura rutina. Y tampoco quiero imaginar cómo se sentirá ese aficionado (o aficionada) que ayer no estuvo en el campo después de haber ido durante 56 años seguidos. “Con el frío que debe de hacer en el campo – debió pensar – y total para verlos perder o empatar otra vez”. Pobre. Seguro que nadie ha pensado en la palabra “gafe”.
Para terminar una frase de ese gran comunicador, Pepe Domingo Castaño. “Me tomo las cosas demasiado en serio, soy un auténtico gilipollas”. Había discutido con sus compañeros, pero tampoco es para tanto. Pobre Pepe Domingo. Si es que me lo vais a matar a disgustos.






