En el vídeo sin sonido le explican qué le harán. Le pondremos una soga al cuello, le echaremos por ese agujero, su cuello se resistirá unos segundos, después se le partirá la tráquea y la columna, pataleará breves momentos y morirá. El mundo lo verá cuando despierte. Suníes y chiíes, grandes amigos, lo celebrarán con fuegos artificiales (¿o eran coches bomba?). Esté tranquilo, usted no morirá sólo, en los próximos días le acompañarán cientos de iraquíes. Muchos más, seguro, que el centenar y medio al que usted mató y por lo cual le estamos colgando. Así es la Justicia. Viva la soberanía de Iraq. Bush, cada día más, se cubre de gloria (¿o era de mierda?).
ETA
“Estamos mejor que el año pasado y el año que viene lo estaremos aún más”, dijo Zapatero, sonriendo pensando en los turrones, dorándose la píldora de su propio Gobierno. Horas después, en el aeropuerto de Barajas despegó una furgoneta. Algunos partidos lo celebraron, segura estoy. Ahora ya hay más igualdad para próximas elecciones. Nuevos trastos a la cabeza. Nueva siembra de crispación. Y el 2007 empieza igual o peor que termina el 2006. Habrá que esperar a diciembre. Lo dijo Zapatero. Me tomo un gintonic y apago la tele. En breve saldrá la Igartiburu llamándome corazón y todo seguirá igual. Sí, igual, con esta placidez que da la zozobra de ir a la deriva.
Harry
Si le viese su madre lloraría de miedo. Al menos en teoría. Habrá que ver. Pero dice la novia del principito Harry que su chico irá a la guerra, a Iraq, a luchar por perpetuar la mentira ¡aleluya! Si es soldado de la Guardia Real, la primavera le promete flores y otras plantas en Bagdad. Eso dice la novia. A mí estas cosas me resbalan. No imagino al principito patrullando por Basora, o por Faluya, o por Tikrit. No le imagino con su traje-disfraz de nazi poniendo paz entre los moros. No le imagino donde los francotiradores tienen buen ojo. Eso sigue siendo para los pobres. O para los infelices. Pero no para un hijo de futuro rey. ¿Qué pasaría si tuviese un accidente y no volviese, que la corona se sacaría una espina del trasero? ¡Qué más da! Si todos los días se sientan sobre zarzas…
Cambio climático
Se venden nuevas islas; se abren nuevos espacios turísticos; se observa a la naturaleza creándose a sí misma; viva nuevas emociones en directo… Dirán lo que quieran los ecologistas que no comen carne y no beben Coca-Cola, pero a mí el cambio climático me parece un factor impulsor del turismo fundamental. Si se derriten los polos surgen nuevas islas, como en Canadá. Además de que baja la temperatura, que por allí hace mucho frío, y a lo mejor pueden abrir pronto un spa. Yo me iría para allá. Aunque fuese por alejarme de todo. Aunque me pille un corrimiento de tierras, una grieta de kilómetros… Como Terra Mítica, vamos, pero sin acento valenciá. ¡Viva el cambio climático!
Querido Reyes Magos:
Sus altezas, aquí les escribe de nuevo Jasmín. Este año he sido buena y lo saben. No por voluntad propia, sino por prescripción médica, eso sí. Pero cuenta el resultado. He dejado los gintonics –durante el día- y los hombres –durante la noche- y no he dejado el trabajo. Soy por fin una ciudadana anodina: voy en metro, pago impuestos y compro en las tiendas que me dicen. Además sucumbo a la moda y a la estética, ya lo saben. Por eso este año, porque yo lo valgo, les pido lo siguiente: un ultratone, un tratamiento exfoliante, dos liposucciones, cuarto y mitad de Botox, tres bonos de Corporación Dermoestética, una nariz nueva, un milagro anticelulitis, unas medias procirculación, dos botellas de Bombay y un wonderbra. Entenderán ustedes, sus magnánimas majestades, que este año he sido buena, pero quiero dejar de serlo.






