“Esto de los gimnasios es algo preocupante, yo el otro día, tras llevar casi dos años apuntada al que hay en mi barrio, subí por primera vez a la sala de arriba (abajo está la piscina y arriba la sala de máquinas y aerobic), a hacer una cosa que se llama "en forma". Bien. Tras pasarme 45 minutos escuchando como una nazi nos gritaba (no entiendo el porqué, ya que llevaba micrófono y los altavoces funcionaban a toda leche) consignas sobre el esfuerzo individual, lo beneficioso del trabajo y el sudor y lo bien que nos veríamos en comparación con las fofas de nuestras amigas, bajé tambaleando las escaleras y jurando no volver a subirlas nunca más”,
Obviamente, mi amiga es una mujer inteligente (como todas mis amigas, of course), y tomó la decisión más correcta. Ante el totalitarismo de algunos apóstoles del esfuerzo inútil, sólo cabe la lucha pasiva y atrincherarnos en nuestros sofás. ¡Viva la resistencia! ¡Abajo los entrenadores personales!







10:42 am on January 12th, 2007
Abajo, tambi
5:34 pm on January 12th, 2007
Eso, masajistas repletas de vodka!
12:08 pm on January 14th, 2007
Los gimnasios son centros de tortura legalizados.