La sacaron de la selva y la vistieron. Ahora quiere quitarse los trapos y volver con Baloo y Bagheera. Pero no la dejan. Veinte años después es más animal que hombre, pero quieren hacerla comer con cuchillo y tenedor (aunque en su aldea de Camboya no los haya). Será durante mucho tiempo atracción ambulante para los antropólogos, la mejor adaptación de la historia de Kipling. Dicen que le darán la oportunidad de volver a ser humana lejos del mundo animal. A mí me da que la convertirán en mono de feria. Dejémosla escapar. En la selva seguro que vive en paz. En esta otra selva no podrá.
Hillary
Se hizo fuerte aguantando el chaparrón de la vergüenza en público. Durante años se ha afilado los colmillos –y los cuernos, claro- para aprovechar ahora su oportunidad. Los affaires de su marido la hicieron senadora. Pero Hillary quiere más. Ahora pide ser ella quien ocupe el despacho oval. ¿Contratara becarios? Los republicanos no lo pueden hacer peor. Eso tiene a su favor. América quiere un cambio, o eso dice. Ella y un negro quieren ser el candidato demócrata. A mí me da que habrá más actores. Tarde o temprano sacará Al Gore la cabeza del caparazón del cambio climático y anunciará que reclama ahora lo que las manos de Florida le negaron hace siete años. Y nosotros lo sufriremos todo. Volveremos a ver a la Levinsky lavando vestidos en público. Y a Bill arrepentido. Y a Hillary como mujer fuerte. Y el show debe continuar…
Mariano
El nuevo año le ha traído alas nuevas. Mariano ha aprendido a volar como sus halcones. Ya no está a verlas venir, capeando los temporales de los suyos para ver por dónde tira. Ha apostado por la guerra abierta. Se ha colocado además en primera línea de infantería para repartir él mismo los mandobles. Ha escogido a Acebes y Zaplana para acabar con Zapatero. Ha escogido el legado de Aznar, con descalificaciones incluidas -y yo que no sabía que ambos tenían un curriculum ejemplar para ser presidente-. Pero todo su PP unido a golpe de imposición no creo que piense igual. Por ahí deben andar fluyendo otros afluentes, otros pájaros menos sanguinarios, otras ideas… Pobre Mariano, por volver a mirar hacia atrás no verá venir la ola por delante.
Telecinco
Enciendo la tele, medianoche ya, un día cualquiera de una semana cualquiera, y veo en Telecinco una mujer que quiere ser más guapa. En prime-time de altas horas se lo dan. Con cámaras delante la llevan a un quirófano a que le pongan tetas de plástico, injertos en los labios, maquillaje por kilos, pelos de estrella pop y un vestido de firma italiana. Después muestran dos fotos, de antes y después. ¿Por qué siempre para los antes escogen las peores fotos del álbum familiar y las de después las hace un fotógrafo profesional? La mujer sonríe, llora de emoción, su pareja ni la reconoce. La imagen, el poder de la imagen. Y luego hará causa la cadena, doce meses, doce cuentos, contra la anorexia, a favor de ser uno mismo, a favor de la realidad.
Britney
Podía pasar sin la dosis semanal de corazón infartado de las revistas, con las famosillas de polvos rápidos, escándalos apañados y fotos trucadas. Lo que no esperaba era abrir EL PAIS en Internet –consuelo en la oficina para hacer que trabajo sin trabajar- y ver en la primera página el siguiente titular: “Britney Spears vomita sobre su novio”. Junto a la crispación, junto a los muertos en Bagdad, junto a los misiles chinos que vienen y van. Ahí ponen la compota de la cantante. Desde hace semanas es la reina de las noticias, porque se quita las bragas, porque se duerme en las fiestas, porque se estrella en el coche o porque vomita sobre su pareja. A mí, en casa, que cada uno se lo monte como quiera. Allá ellos. Pero no esperaba que, buscando el mundo real, me pudiese salpicar.







2:04 pm on January 24th, 2007
Eres, para mi, la mejor.