La Kodorniz humor gráfico

JRMora Humor gráfico muebles de cocina fans en facebook Romeo Octav Chiritou Comprar VPN cursos reiki madrid becas mec Opinión y noticias, periodismo Bingo online Alquile este espacio por: €/mes Ver futbol gratis. Alquile este espacio por: €/mes seguro de vida Alquile este espacio por: €/mes diseño de paginas web Alquile este espacio por: €/mes Hosting México Alquile este espacio por: €/mes Escultura, obra propia, encargos, moldes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Curso de Reiki Dentistas en embajadores, Madrid Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes dietas para adelgazar Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes Alquile este espacio por: €/mes

¡Zas1 Adiós nuevos Puertourracos. Pero también a la España rural ha llegado el futuro. Ya no vale la doctrina del sargento Pérez sino las ideas del doctor Miescher. Qué lo digan en Fago si no. Allí para trincar al asesino del alcalde han recurrido a los trucos de Grisson: un pelo y la prueba de la parafina. Y asunto liquidado. Desde luego, estos sistemas son mucho más limpios, no voy a negarlo. Pero perdemos esa tradición nuestra del te voy a sacar las palabras a hostias. Vale que en una gran ciudad no sirva, pero en una aldea de veinte gatos… Y eso por no hablar de lo que cuestan las maquinitas de los CSI. Ahorro, señores, ahorro. Luego nos suben los impuestos y nos quejamos. ¿O los trajes de Horatio Caine son baratos?

Fe

Se llama George Gaenswein, tiene 50 años, es apuesto (le veo incluso haciendo de James Bond), elegante, castaño de ojos claros, inteligente… Y sí, tiene su pega: lleva falda y es cura. De hecho, este alemán con el que una se tomaría un par de buenas cervezas, es el secretario personal del Papa. Pero su fama ha trascendido lo eclesiástico y se está propagando el rumor de que es todo un sex symbol. El público gay, por lo que leo, lo adora y cuelga fotos suyas en las paredes. La fiebre no habrá llegado aún al Vaticano, como no llegan tantas otras cosas, pues allí sigue el cándido George cogiendo el dobladillo a Ratzinger. La fe, lo tengo cada vez más claro, es un trastorno extraño. Es la capacidad que tiene un hombre guapo para renunciar a un vida de placeres con mujeres bellas por sostenerle el paraguas a un viejo con sotana.

Cambio climático

A las ocho menos cinco hicieron el paripé los políticos y apagaron la luz. Cinco minutos después la encendieron. Por este año ya vale de gestos solidarios. No nos pasemos. Lo del cambio climático me asusta. Por lo que significa el cambio climático, porque estoy convencida de que es una realidad demostrada y, sobre todo, porque se está convirtiendo en moda. Y lo malo de las modas es que un día desaparecen, y ya puedes preguntar por ellas que nadie las recuerda. Con esto pasa lo mismo. La moda de luchar contra el calentamiento (yo lo hago cada noche que salgo por ahí con dos gintonics…) significa apagar la luz cinco minutos mientras sabemos que la Administración americana ha creado un lobby que soborna a científicos de todo el mundo para que contradigan el aumento de las temperaturas. Pero la moda es lo que tiene. No se le puede pedir profundidad a un gesto. Mola mucho más apagar y encender la luz y salir en las fotos que pensar. Buf, quita, eso seguro que cansa. Además, deja la conciencia dormir tranquila.

Quintero

Con su cortina al cuello, con su estropajo encima, con su camisa cara, con su olorcillo lejano a pan y al aceite que cultiva… Así prefiero recordar a Jesús Quintero, personaje como sus personajes, entrevistador que se entrevista, quién lo desladrillará… Su nueva época en la tele pública roza el ridículo si no lo supera. Me gustaban más sus infelices de antes, que reían, blasfemaban y pronunciaban un discurso tan absurdo que era más real. Ahora Quinterito pasea a Anita Obregón english speaking, a Farruquito para redimirle (primero que pase por la cárcel) e incluso a Jiménez Losantos, alborotador social venido a liberal tranquilote y calzas. Y todo con la bandera ondeada de hacer un programa diferente y mejor, de arañar la prensa que hoy vivimos, de erigirse en digno salvador. Lo importante es que el discurso suene convincente. Aunque después de la publicidad haga todo lo contrario.

Woody

Estoy planeando escapar este verano a Nueva York. Huir a la Gran Manzana de los rascacielos y las zonas cero. Pero sin Woody allí no será la ciudad que imagino. Leo que el director se queda en verano en Esaña, a rodar por tercera vez fuera de EEUU, por tercer año, y con Penélope. Me agrada saber que al señor Allen le gusta tanto España de verdad, y no porque lo diga cuando viene de promoción. Me alegra saber que le permitimos sentirse cómodo. Me alegra saber que para alguien que viene de la gran ciudad las algo más pequeñas ciudades españolas no son como volver al campo. Pero con el cambio pierdo al Woody Allen que siempre me imaginé que encontraría en Nueva York. Yo iría allí, tarde de otoño, frío incipiente, y caminando por una de sus calles, la cuarta, la séptima o la 52 con cualquier otra, le encontraría. Vendría de frente. Yo le miraría. A su misma altura le diría: “Buenas tardes, señor Allen”. Él se subiría las gafas con el índice, bajaría la cabeza y seguiría su camino. Ahora tendré que probar en Barcelona. Pero no será lo mismo.