Calor, Vacaciones y Playa. Otra más amorosa: Romance, aventura y sexo. Otra, por ejemplo: Suegra, mujer y niños. O: Rodríguez, Pachá y guiris. Playa, montaña y ciudad. Tiempo libre, pesca y aburrimiento. Camping, hotel y casa rural. Tour de Francia, encierros y ¿fútbol? Piscina, jugar y Nivea. Grand Prix, Verano Azul y Georgy Damm. Y así hasta mil. Pero yo desde hace tiempo las tengo claras. Hace años, en el colegio, a la vuelta de las vacaciones, la Señorita Elvira –quién no ha tenido una profesora Elvira- nos obligó a definir el verano en tres palabras. Las mías fueron sudor, melón y moscas. Ella, me miró, sonrió y por fin salió de su boca un “muy acertadas”. Hoy todavía las mantengo.






