surja una nueva iniciativa filantrópica en búsqueda de un mundo mejor. Quizá por eso los constructores más mportantes de nuestro país han decidido saltar a los medios lanzando un S.O.S. desesperado. Su llamamiento ha logrado llegar a todos los confines del planeta. Es una de las ventajas de nuestra sociedad globalizada, que permite especular sin moverte de Madrid comprando terrenos en Alpedrete o en Bosnia. Los primeros en responder a tan altruista llamada han sido el gobierno y la banca, siempre pensando en el bien común. En breve, el siempre solidario pueblo español liderará una campaña que según os adelanto en primicia se va a denominar Apadrina un multimillonario.
Fernando Martín, expresidente del Real Madrid y portavoz de la plataforma en defensa de los pobres constructores, fue quien habló ayer ante la prensa. Él vino a decir:
"Cómpranos un piso ahora que puedes, que te estamos haciendo un favor, pues el año que viene subirán vertiginosamente". Para que luego hablen de tiburones financieros, cuando en realidad son como pezqueñines. En la conferencia de prensa sólo faltaba Antonio Ferrandis con su acordeón. Del No nos moverán que cantaba el personaje de María Garralón en Verano azul ya se encargan ellos, que para algo son suyas las grúas.
Si a los chinos se les permitió construir una muralla, ¿por qué no podemos apoyar que estos chiquillos terminen de amurallar el Mediterráneo?.
Pensemos que apadrinando un constructor, también estaremos apadrinando marroquíes, rumanos, ecuatorianos e incluso a algún pobre español.
Nuestras conciencias no pueden permitir tamaño sufrimiento en unos empresarios que tanto se han preocupado siempre por los más desfavorecidos. Ahora que somos un país de nuevos ricos, o al menos eso es lo que nos cuentan, tenemos que actuar como tales. Con esto no critico que la gente apadrine niños del Tercer Mundo pero, ¿no sería mejor comprar un piso? Un niño de Zambia te puede enviar una foto, un dibujo, o incluso una carta. En cambio un constructor te entrega una escritura más valiosa que las tablas de Moisés. Y si no puedes terminar de pagarla tú, ellos ya se encargarán de que lo hagan tus nietos, y de paso no se corromperán con el botellón.
Así que ya sabéis, menos apoyar a calvos vestidos de butanero a los que ni se les entiende, y más a quienes se desviven por enladrillar nuestra patria. Aprovechad ahora, antes de que la vivienda suba de manera vertiginosa. Sólo tenéis que ir a vuestro banco y preguntar por la nueva campaña Apadrina un multimillonario.







12:16 pm on November 1st, 2007
Aunque haga re
5:14 pm on November 15th, 2007
Que repartan m