Prima Ludovica fue modelo de alta costura? y ahora tiene una boutique donde vende ropa muy cara? y alquila modelos por hora, o fin de semana? no pregunten que hacen las modelos? La puso con todo lo que le entró cuándo era joven y modelo?
y si le habrán entrado cosas, incluyendo dólares.
-Lo más importante del mundo, es estar a la moda… Si no estas a la moda, te sientes una basura –dice siempre. –Y gracias a eso, el mundo funciona… como funciona, para el coño, eso es otro tema –acota, con lucidez. Y sobre todo a nosotras, nos viven asustando, de que debemos ser muy distintas al otro sexo, hasta la ridiculez... que no otra cosa es una modelo de alta costura. Y las muchachas, se creen que imitándolas, van a lograr la felicidad…Lo que se puede lograr son euros, pero eso no se llama felicidad, se llama prostitución de alta escuela-me repite siempre.
Tengo un buen traje hace 19 años. Apenas lo uso. Los odio, porque me hacen acordar a los uniformes eclesiásticos y los militares. Pero a nadie se le ocurriría decir que no está a la moda, porque la masculina, en materia de trajes, no cambió casi nada, desde el principio del siglo XX. Como no cambiamos de costumbres sexuales… Aunque no todos tenemos las mismas… Si lo sabrán y sufrirán las mujeres heterosexuales… pero eso también sigue sin cambios desde que el mundo en mundo. Siguen siendo la corbata, fetiche fálico por antonomasia, y las solapas, las reinas. Pero si una mujer usa un vestido que usó el año pasado, puede morir por el dolor psíquico provocado por los aguijones venenosos de las críticas de sus conocidas. Los hombres no les criticamos eso… ni siquiera nos damos cuenta de que tienen ropa… solo vemos donde no hay tela, o donde la tela marca las formas que miramos, o sea apenas vemos las piernas, si están descubiertas, los glúteos, y las glándulas mamarias, aunque estén tapadas por un traje de astronauta, las buscamos y descubrimos eso. Y las evaluamos y las gozamos. El sexo femenino, cambió tanto de modas, como de costumbres sexuales… por suerte… suerte para ellas… y para nosotros… se sacaron tela de encima, como para fundir a la industria textil… Nuestros ojos agradecidos… y ni hablar de prejuicios… por algo hay muchos más infartos masculinos…
Los que nacieron de los ‘60 para acá, no saben lo que costaba tener un acercamiento sexual del primer tipo… y digo primer tipo y no tercer, porque el problema era que una muchacha, y no tan muchacha, quisiera, aceptara, se animara a comenzar su carrera hacia la búsqueda, en esa época, casi siempre inútil, del éxtasis total. Lograr ese delirio, que nos llevara a ambos al paraíso, en el vehículo volador más placentero del mundo, una cama, solía ser más difícil que ganar el premio Nobel por ser campeón mundial de ta-te-ti.
En los ’60, década paradisíaca, gloria y honor a los bioquímicos, que inventaron las pastillas anticonceptivas, estaba de moda tener sexo. Mejor dicho no estaba de moda, era obligatorio… No tener sexo, era pecado, vergüenza, deshonor, humillante... Y no hablo de los varones, en nosotros nunca cambió, siempre queremos jugar al golf, y meterla en el hoyo con el palo… la virginidad era también humillante para las muchachas.
Sus abuelas y madres, habían debutado a los15, en su cumpleaños de 15. Pero debutaban en tener su primer baile… vigiladas por las mamás… Y las de los ‘60, solitas, iniciándose en el placer sexual –bueno, lo de placer no siempre, muchas veces hay fracasos-. Creo que fue la mejor moda de la historia…y más que moda, una revolución… Claro, en toda revolución hay víctimas, y más de uno que ahora tiene más de 40, fue el resultado de un accidente… y voy a lo que quería decir, que siempre vuelo como paloma borracha, quiero ir para un lado, y voy para cualquier otro… la esclavitud a la moda, no es una gilipollada, sobre todo femenina… es un instinto… paloma que se diferencia o queda lejos de la bandada, se la comen los depredadores…
Los grandes malditos, por no decir h… de p…, que queda grosero, los tenderos, contratan a otros malditos, los publicistas, asesorados por genios de la psicología y la sociología, para aprovechar esa pulsión, y vender más…y toman como víctimas propiciatorias, sobre todo a ustedes, que tienen carácter más débil para todo…No sólo la carne femenina es mas tierna, débil, caliente, y sí, también más permisiva a la tentación de tentarse y tentar al placer del pecado a los hombres. Y si las católicas fervientes, no lo creen, cuenten cuantas veces llenas de rubor, debieron confesar, o no se atrevieron, pecados carnales…Y las no creyentes no se hagan las desentendidas… -A mí eso nunca me pasó por la cabeza… -porque les va a crecer la nariz…Y como magia no se puede hacer con la ropa y el maquillaje, los tenderos cambian todos los días el color de moda, achican y agrandan la cantidad de tela –por suerte para nuestros ojos, cada vez menos tela, sobre todo en los lugares estratégicos- y los perfumistas venden los mismos aromas, pero cada vez con publicidades que les aseguran de que con este perfume, van a lograr hacer pecar a los varones que les gustan… Nosotros solo olemos feromonas, el aroma que exalas las mujeres en estado de deseo...… consigan un químico amigo que les de un frasco de feromonas, para bañarse en ellas… verán la de conquistas que hacen… Eso sí, tomen la pastilla, colóquense el diafragma, y lleven condones…Y por las dudas, siempre lleven en la cartera, al menos una para el día después. A ustedes con las modas, las engañan tan fácil los publicitarios, como a niños que les hacen creer en Santa Claus o los Reyes Magos. Y por si todo eso fuera poco, ustedes luchan por ser hembra alfa, o sea compiten como leonas por ser la mejor, tanto en una fiesta, como en la oficina o en el barrio, se matan por estar primeras en el primer grito de la moda… tanto luchan por eso, que algunas están en el primer alarido de la moda… Exageran todo, desde el maquillaje, hasta el peinado la ropa y los zapatos. Y se visten imitando a las modelos profesionales en los desfiles, esas que parecen payasas con problemas de articulación en las caderas, por la forma de caminar cruzando los pies. Y también muchas se creen que si se visten y maquillan como las profesionales del sexo, van a conseguir seducir al caballero que las vuelve locas. Pero sucede al revés. El caballero las toma por “locas”, y no va a ser caballero. Y es así, porque los hombres se enamoran, pero son como los autos de carreras…para que funcionen bien, y que no tengan accidentes, hay que aceitarlos bien, ponerle los cambios sin apuro, manejarlos lo más despacio posible, y no dejarlos tomar demasiado las curvas. Y eso sí, cuiden que tengan siempre el motor caliente pero no recalentado. Y jamás se deben enterar que ustedes ya corrieron muchas carreras… y que de allí sacan la gran capacidad para el manejo…
Pero no… no me hagan caso, yo soy un gilipollas, soy varón y no entiendo a las mujeres. Sigan todas las modas… gasten fortunas en ropa, maquillaje, perfumes y accesorios. Sean bien desinhibidas. Y lean Cosmopolitan, y sigan sus consejos al pié de la letra… Y seguirán siendo una más en el promedio de fracasos sentimentales… Es lindo formar parte de las grandes multitudes…Es como ser fanática del club de fútbol más importante del país… total la vida no da tiempo para demasiados fracasos… es tan corta.
Amén y amen…