…¿A la vista de estas mil quinientas carátulas que nos contemplan, qué respondería?
Cliente.- Que si está usted ciego o gilipollas.
Tendero.- Descarte la ceguera porque el cine aún no se proyecta por el método Braile.
Cliente.- Ande, ande, déjese de rodeos y póngame una peli de riñas
Tendero.- ¿Cruenta o incruenta?
Cliente.- Sí, sí, que se cuente. Con argumento, vamos.
Tendero.- ¡Cruenta, cruenta, que si con sangre!
Cliente.- No, no, de Drácula, no, que hace poco ví una y me pasé toda la noche vigilándole los colmillos a mi señora.
Tendero.- ¿Le apetece ver casquería?
Cliente.- ¿Es que tiene películas de pollos?
Tendero.- Usted ha leído poco cine, ¿verdad?
Cliente.- Yo es que con las subtituladas me aturdo mucho. Como ponen en español lo que dicen, pero lo dicen en inglés, no me concentro. Además, mientras leo no veo las caras y, al final, no sé quién ha dicho lo que he leído.
Tendero.- No me refería yo a esa lectura.
Cliente.- Yo lo que quiero es una película de riñas, bien contada, siempre que no salga Drácula ni pollos hablando en versión original.
Tendero.- Veamos…
Cliente.- ¿Por qué no me da una de japoneses descalzos, de esos que se dan hostias unos a otros con la mano de canto?
Tendero.- Se llaman karatecas, y no me quedan.
Cliente.- Lástima. ¿Y, piratas, tiene?
Tendero.- Piratas no dejan
Cliente.- ¿Por qué no dejan ahora hacer películas de piratas, con lo bonitas que son?
Tendero.- No me refiero a eso
Cliente.- ¿Tampoco se refiere a eso?. Coñe, no se refiere usted a nada.
Tendero.- Es que no es lo mismo una película pirata que una de piratas
Cliente.- ¿Quiere decir que hay películas piratas sin piratas?
Tendero.- Ya lo creo. Hay películas piratas incluso de misioneros.
Cliente.- ¿Y películas misioneras incluso de piratas, hay?
Tendero.- No, pero misioratas de piraneros, sí.
Cliente.- Serán de esas raras que no hay dios que las entienda
Tendero.- Llévese ésta. Es un peliculón
Cliente.- Eróticas no quiero.
Tendero.- ¿Lo dice por lo de culón?
Cliente.- Exactamente.
Tendero.- Bueno, venga, que tengo gente esperando. ¿Se lleva ésta, o nada?
Cliente.- Nada no se va a ver, así que deme el peliculón. ¿Qué anuncios salen?
Tendero.- Ninguno
Cliente.- Vaya cutrez
Tendero.- Pare la película de vez en cuando y cambie de canal hasta que dé con una tira de anuncios.
Cliente.- eso ya es otra cosa.
Tendero.- Pues, hale. Son tres euritos
Cliente.- ¿Tres, teniendo que poner yo los anuncios?. Ni hablar del peluquín.
Tendero.- Venga, deme dos, quédese con la peli y haga el favor de no aparecer más por aquí.
Cliente.- Huy que no. Mañana estoy aquí a por la de karatekas.






