Gente común: el hijo adoptivo

La Kodorniz   (Enviado por: Pérez Serio) , 21/09/08, 16:27 h
image

"A mi edad es más práctico adoptar un hijo que mantener a un marido", razonaba Mima Mita reclinada sobre el respaldo de su poltrona.

 

"Un hijo sacaría más provecho de esta casa tan grande, la llenaría de alegría, mientras que un esposo se transformaría a los pocos meses en un ser silente que dormita frente al televisor. Otra opción podría ser una de esas mascotas adictas al pienso, pero no, un hijo resultaría más divertido, y es posible que hasta Clara Ida retome el interés por mi salud, si encuentra a mi lado a un heredero más digno de cariño. Los celos es el único sentimiento que ha desarrollado esa pobre criatura de Dios, quien se asemeja y apega cada día más a su marido, y menos a mi, su madre biológica. Como si mutara. Si Paco la viera, o mejor dicho, si yo viera al mil veces maldito Paco. ¡Tanto me ha hecho sufrir ese hombre! Aún me pregunto quién lo llamó aquella tarde. Paco sólo me comentó que debía darse prisa porque habían sacado la Cámara Baja del Senado a cotizar en bolsa, y las acciones se agotarían en pocos minutos. Prometió regresar pronto. Tardo media hora -me dijo-. Y doce años después no ha cumplido su palabra".

Sin embargo, una profunda voz interior le aconsejaba que ya había pasado la edad propicia para adoptar a una criatura. Mima Mita ordenó callar a la doméstica, que tiene la molesta costumbre de desordenar sus pensamientos tanto como sus armarios, y decidió que probaría otros estímulos antes de decidirse por la adopción. Durante los dos meses siguiente envió SMS de un euro setenta a los programas de televisión, y esperó pacientemente a leer los mensajes en pantalla, escribió cartas anónimas a hacienda denunciando a E.T.A. por evasión de impuestos, intentó subastar en eBay los mensajes navideños del Rey, tomó a escondidas fotos de María Patiño desnuda y amenazó luego a la noticista con divulgar las imágenes en los medios si no fingía un orgasmo ante las cámaras, escuchó la Cope en misa, y se apuntó a un máster de exorcismos comparados con mención en Educación para la Ciudadanía. Cuando comprobó que ninguno de esos subterfugios llenaba su vida, comprendió que había llegado el momento de adoptar un hijo.

Nueve largos meses transcurrieron antes que Simpa Sado se instalara en el dormitorio con vistas a la Plaza de los Cuencos, en posesión de los máximos privilegios domésticos que le otorgó Mima Mita, madre adoptiva rebosante de ilusiones ante la nueva vida que se asomaba a su vieja casa. Los padres naturales de Simpa Sado se vieron obligados a renunciar a la custodia de su legítimo y único hijo porque la modesta pensión de Don Sado ya no permitía sufragar los gastos crecientes de su querido vástago, quien con 42 años bien cumplidos no había logrado aún la ansiada estabilidad laboral.

- Es nuestra culpa -reconocía con tristeza la madre, cuatro meses atrás, ante el comité de adopción-, apostamos por una educación basada en la meditación contemplativa que jamás funcionará en un país tan atrasado como este -explicaba la señora buscando la mirada la aprobación de su esposo, quien a su vez asentía todo el tiempo con la cabeza, con tal cara de preocupación que parecía prestar atención a lo que estaban contando.

- El mercado de trabajo es incapaz de proporcionar empleo a un especialista en telequinesia tan cualificado como Simpín, nuestro hijo -prosiguió la señora-. Él está capacitado para desplazar con su mente objetos de hasta diez miligramos, para encender el televisor y hacer zapping sin necesidad de mando a distancia, e incluso, para predecir la programación con tres semanas de antelación.

Dicho esto, la señora consideró que había dado argumentos suficientes y ufana extrajo del bolso sus labores, para continuar tejiendo el jersey que regalaría en Navidad a Simpa Sado. Entonces el padre, distraído de sus meditaciones por el silencio que sorpresivamente colmó el salón, sospechó que los evaluadores esperaban por su opinión, así que se levantó de la silla para reprocharle al hijo:

-Si al menos te casaras, hijo mio. Una mujer siempre se las ingenia para convertir tu vida en un...

-Simpín no ha tenido suerte en el amor -interrumpió su esposa-. Yo hasta me alegro, porque las mujeres de hoy en día no son de fiar.

Simpa Sado se siente ahora tan cómodo con Mima Mita, que apenas nota la diferencia con su antiguo hogar. Cada nuevo día, ella espera a que Simpa Sado despierte, pasadas las dos de la tarde, para tomar juntos el desayuno. Ella habla sin parar y él se limita a escuchar con la mirada atenta a las tostadas restantes en la panera.

-¿En qué piensas, Simpa? -pregunta Mima Mita cuando nota que su interlocutor no ha pronunciado palabra.

-No te preocupes, Madre. Yo no soy de tener opiniones propias. Las ideas originales se agotaron hace mucho tiempo. A nosotros sólo nos queda repetir viejas ideas, una y otra vez, y yo soy demasiado orgulloso para tomar pensamientos ajenos. Excepto en esta ocasión, que tomé prestado lo que acostumbra a comentar un amigo en el bar.

Cuando terminan el desayuno, Mima Mita sale de compras, mientras Simpa Sado se enfrasca en una rigurosa lectura de los diarios de la mañana, que le mantiene ocupado hasta el regreso de la madre adoptiva. Sólo después de la siesta, Simpa Sado se asoma a la calle e inicia un recorrido exploratorio por sus bares favoritos. Encuentros fortuitos, llamadas telefónica a amigos y conocidos, y agotadoras discusiones a pie de barra le permiten elaborar el guión de su salida nocturna: el evento más importante del día. Cuando se han aclarado sus planes, regresa a cenar a casa, y al salir, nunca falta el sobre, con algo de dinero, apoyado en el frasco de su colonia favorita; diario presente colocado por Mima Mita con discreción, mientras Simpa Sado se cepilla los dientes. Precisamente a estas horas, los padres biológicos suelen echar de menos a su hijo:

-Ya ha pasado un año de su partida. ¿No te parece increíble, Simpa?

-Así mismo es. Hubo un tiempo en que pensé que nuestro hijo no se marcharía de casa, como todo hombre de bien. Pero ya tú vez, me equivoqué.

 

 

Serio Pérez

 

 


Opciones: Recomendar
 
 

Añada su comentario


Alias

Comentario
* No introduzcas código HTML, sólo texto
código de seguridad Introduzca el código de la imagen
He leído y acepto las condiciones legales
 

SECCIONES

Portada
Nacional
Internacional
Economía
Cultura
Vida Cotidiana
Noticias de Humor Gráfico y Cómic
Aguilar Sutil
Allan Mcdonald
Ally
Antonio López
Ariel Mitnik
Aure
Ave
Aza
Álvaro
Bachibozuk
Banegas
Belatz
Bergé
Borja Castillo
Bruno
Canalsú
Canam
Carabias
Casbd
Checho
Ché
Chicotágoras
Chispa
Cibergwenza
Cilencio
Contreras
Cutreman
Dani Egido
Daniel Abad
Deko
Diario de Jasmín Donoso
Diego Abelenda
DsAx3
Eduardo Cruz
El blok del parakaidista - por Josetxu Rodríguez
El Juan Pérez
El Quebrantahuesos
Enio
Enrique
Enrique Gallud
Enriquez
Enzo
Ernesto Navarro
Euler
Ezequiel Blázquez
Falcó
Fernando Rocchia
Fernando Solera
Franchu
Francisco de la Vega
Gatoto
Giner
Glez
Guaico
Javi Palo
Javier Marcos
JD
Jesús Antonio Hernández
Joaquim Pisa
Jobi
Jodri
Jorge Crespo Cano
Joselu
José Luis
JR Mora
Kalvellido
Kike
Klan Klon
Kronista
La Golondriz
La Rata Gris
Lacoste
Lamber
Lento
Listo Entertainment
Lombilla
Lorenzo Contreras
Los Mundos de Dammy
Lucho Luna
Luiso
M.A. Ortiz
Manuel GM
Mario Marqueríe
Mart
Martirena
Martín Favelis
Maxi-Eureka
Mayer
Mágnum
Merceditas
Miguel Parra
Míriam
Nano
Nerja
Node
Omar
Orcajo
Peasho
Pedreira
Pedro Méndez
Pérez Serio
Picazo
PX Molina
Quel
Quim
Rafa Iglesias
Rafa Juliana
Ran
Reollo
Ripa
Roberto Flores
Rodríguez
Roland
Ropo
Rosell
Rubén Rodríguez
Rubio
Rudecinda
Salvador
Sampayo
San
Sergio Sainz
Sifres
Soria
Stefan
Tonilo
Tordu
Tropea
UPL y Saldaña
Varela
Verónica Fragoso
Vilma Vargas
Viñas Alfonso
Walter Toscano
Zequi
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE CUBA
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE ESPAÑA
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE ESPAÑA II
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE ARGENTINA
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE ARGENTINA II
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE COLOMBIA
HUMOR ERÓTICO REVISTA MELAITO - AUTORES DE OTROS PAÍSES

REVISTAS

Tebeosfera

Andalucía Comunicación

CONTACTO

Escribe a la Redacción de La Kodorniz

ZONA DE DESCARGAS

Fondo de Escritorio 1 - por Node

Fondo de Escritorio 2 - por Node

Fondo de Escritorio 3 - Feliz Navidad

COLABORA CON NOSOTROS

PUBLICA TUS TRABAJOS EN LA KODORNIZ

ENLACES DE HUMOR

Belatz

El Maestro Lombilla

Andalucía Imparable

Vivan las caenas

Quel

Revista Palante

PXMolina

Enrique Lacoste

Quim

José Manuel Bergé

Jorge Crespo Cano

Sifres

Rafa Juliana

Kkrak

La Ciberniz

Martín Favelis

Pirados al Poder

Node

Juanito Kalvellido

Dani Egido

Cilencio

JR Mora

Salvador

Álvaro

Planeta Kike

Caduca Hoy

Klan Klon

Gogue

Martirena

Omar

El Listo

Tu Jefe te Vigila

Rosell

Cibercerdo

Gatoto

Animador Verde

Franchu

Roberto Flores

Allan Mcdonald

Joselu

Aza

Juanito Grillo

Autores Cómic

Kuentaké

Rodera

Esponjiforme

Artesonado

Binx

Maxi - Eureka

UPL

Jodri

Tras la puerta verde

INFORMACIÓN

Por Andalucia Libre

Diario Bahía de Cádiz

BLOGS

Enrique Gallud Jardiel

Kalvellido Blog

Leyendas Mundanas

Los Mundos de Dammy

Más claro, agua

Voto en blanco

Pepe Contreras

El Buen Vivir

Peasho

SUSCRIPCIONES

imagen imagen imagen imagen imagen imagen

 


Powered by LastInfoo. Contacte con nosotros para publicar su propio Periódico Online.
© 2008 LastInfoo S.L. Legal. Privacidad.