La Kodorniz humor gráfico

Y la estética de los malos, que parecía perpetrada por un guionista borracho de orujo casero, me puso morcillón (intelectualmente hablando, vamos que mi mente disfrutó de varios orgasmos). Aunque lo mejor era la gran cazadora que llevaba el gran Bud, con la inscripción “Jumbo” en la espalda. ¡Quiero una ya!

algo digno de los peores films de los Calatrava o la pareja Bud Spencer and Terence Hill. Y na de na. Es simplemente un truño, sin el encanto mágico del dúo italiano o de la pareja made in Spain. Ni acabé de ver la peli de lo horrenda que era.

en diversas líneas de cercanías-RENFE y Ferrocarrils de la Generalitat. La portavoz del tripartito, Anna quehihadelomeu, ha informado que con esta decisión se evitarán "los colapsos en la Autovía de Castelldefels, ya que este medio de transporte permite circular campo a través". También ha destacado que es "ecológico, no contribuye al cambio climático, y los excrementos de estos animales servirán para abonar los huertos sociales que estamos creando para jubilados y parados".

 

Joan Puigcercós (ERC) ha pedido que los animales escogidos sean "de pura raza catalana" y que la señalización de este servicio "se haga sólo en la lengua propia del país"; Joan Saura (ICV) se ha mostrado "entusiasmado" con esta iniciativa, y aseguró que la policía autonómica catalán "será indulgente aunque no lleven intermitentes"; Dani Sirera (PP) ha ironizado sobre el uso de esta decisión que cree que servirá "para colocar a los militantes socialistas que aún no se han enchufado"; Oriol Pujol (CiU) ha solicitado que lleven una pegatina con el CAT en el lomo y Albert Rivera (Ciutadans) ha pedido que los animales rebuznen tanto en castellano como en catalán.- Cutre press

mamporros, las canciones hacen referencias a “cubatas” y hay un buen número de insultos. Nada de estas tonterías políticamente correctas y estúpidamente sostenibles que se están poniendo de moda para idiotizar a las nuevas generaciones de infantes. Daba gusto ver a Paul Naschy parodiándose a sí mismo y a Luis Escobar interpretando a un Conde Drácula en decadencia. No podía faltar el entonces omnipresente “Piraña”, hablando con un lenguaje “enrollado” que daba grima. Lo menos que se merecía era un buen par de collejas. Los números musicales, lo mejor de la cinta, que fue dirigida por Antonio Mercero. No os perdáis, si tenéis ocasión, de ver el número final de la peli, que oscila entre lo blandito y lo hiper-cutre mientras suena la canción que da título al film (y qué es una gran composición).

sublime, Daniel de Ferreter lo presencia, sin una bravata, sin una claudicación tampoco, firme, sereno, seguro de sí mismo".

Este incomparable pasaje surge de la pluma de Don Antonio Pérez de Olaguer forma parte de la magna obra “El terror rojo en Cataluña”. El resto del libro es igual de "pasado", ya que parece escrito por el espíritu incorrupto del Brandy Lepanto. "Las hordas salvajes" van a la caza del "guapo, dulce y bueno" mozo, que sin duda alguna representa lo mejor de la España eterna. Que libro, que gozo, que placer, que masturbaciones intelectuales proporciona a mis dos neuronas. Lástima no poder conseguir otras obras de esta colección como "La francmasonería, crimen de lesa patria", "España vendida a Rusia", "Masonería y separatismo" y "La masonería y el obrero". ¿Cuándo reeditará alguna empresa del ramo esas magnas obras del catálogo de las Ediciones Antisectarias? ¿Se anima la FAES?

ucraniano de sabor explosivo, antes que cualquier botella rellenada en Sant Sadurni d’Anoia. Si empezamos con este tipo de “jueguecitos” al final no podremos comer casi nada que nos apetezca. El roast-beef, prohibido porque la pérfida Albión no nos devuelve Gibraltar. Los quesos y los patés franceses, menos aún, ya que todavía resuenan los ecos del 2 de mayo y de la Guerra de la Independencia. ¿Txacolí? Aún menos, que todo el mundo sabe que los vascos son un hatajo de separatistas. ¿Queso de tetilla y percebes? ¡Anatema! En Galicia gobiernan los anti-españoles del BNG. ¿Una hamburguesa con Coca-Cola? ¡Cómo osar! ¿No recuerdan la Guerra de Cuba? En fin, unos quesos holandeses. ¡Ni hablar! Esas provincias rebeldes, esos herejes, se rebelaron contra su católica majestad. ¿Cus cús y te con menta? Menos aún, que los moros quieren Ceuta y Melilla. Joder, al final voy a parecer Gandhi…

Monumental” hay una Luz Casal en potencia, o un Miguel Ríos que no tuvo tanta suerte como el genio granadino, y que han de pagar el recibo de la luz poniendo lo mejor de sus cuerdas vocales al servicio de todo tipo de empresas.

Aunque las voces enlatadas que más me enternecen son las risas grabadas que ponen en algunas telecomedias. Me imagino a docenas de seres humanos a los que les hacen reír a golpe de cartel con el mensaje de “gran carcajada”, “carcajada media”, “gritos y ovación”. ¿Habrá risas enlatadas para públicos anglosajones y mediterráneos? ¿O es un producto único, ya estandarizado, para todas las audiencias? ¿Cómo serán sus controles de calidad? Ah… cuántas preguntas por hacer…

Uno, como tiene una voz normalita, tirando a cutre, que a pesar de hacer programas de radio local nunca acabó de entender eso de “vocalizar”, no pudo dedicarse a estas faenas. Pero uno de mis sueños húmedos hubiera sido ponerle la voz a un muñeco hinchable, bien dotado y destinado al público femenino, para decir expresiones tan míticas como “como me hases gosar cariño” o “tú sí que eres mi leona”.

buen jamoncito ibérico, o del país, es todo un placer.

Menos mal que el ciudadano americano o el japonés medio no aprecia sus virtudes, y en esos países sólo lo cata una minoría, porque si les gustara nuestro jamón, subirían tanto los precios que nos privarían a la mayoría de los españoles de poder disfrutar con frecuencia de este incomparable yantar.

Cuando en mi dura profesión de reporter Tribulete he de asistir a una rueda de prensa en la que después nos echan alpiste a los periodistas para que estemos contentos, siempre deseo con afán que en el cutresoborno con el que nos intentan comprar haya un buen jamón. Eso denota, al menos, buen gusto y señorío, porque los políticos o empresarios horteras que se gastan una pasta indecente en un catering a base de canapés agilipollados con esencia de edelweiss lo mínimo que se merecen es un par de collejas.

Un platito de jamón ibérico recién cortado, a lonchas finas, es algo divino, por lo que merece la pena tragarse la rueda de prensa más horrenda del universo. Directores de comunicación, ya saben lo que han de hacer para tenernos contentos. Y guarden los experimentos para otros…

Las nuevas neo-tabernas están acabando con el local dónde la señora María ofrecía unas gigantescas raciones de patatas bravas, con salsa desbordante. Esto no se lleva, porque queda “cutre” y lo que es “cool” es que te den un mini plato con tres mini-piezas de colores diversos, y que te dejan con más hambre que antes.

A mí, un bar en el que el bocadillo que me sirva no tenga el pan crujiente, y no sea de un tamaño mínimo de palmo y medio no me merece ningún respeto. Ni “pulgas” ni “canapés”, estoy en contra que el centro de Barcelona se quede sin establecimientos de los de “toda la vida”, aquellos en los que puedes pedir tranquilamente un bocata sabiendo que no te vas a quedar canino. Un local que se gaste más en decoración que en la materia prima que sirven merece mi desprecio, y si tuviéramos un mínimo de dignidad, nadie lo pisaría.

también se podría tolerar un elevado grado de mortadela de olivas o chorizo picante en sangre. El resto de sustancias deberían ser castigadas con collejas en la nuca mientras se les dice al oído “que te vas a desgraciar la salud, deja esas cosas y hazte unas buenas oposiciones a la administración tributaria, que eso si que tiene futuro y no te destroza el cuerpo. Sólo la mente”.

El ansía por ganar dinero es un buen aliciente para meterse todo tipo de mierdas en el cuerpo, pero ya que lo hacen, al menos que no les pillen. O últimamente los controles son muy buenos, o los que dopan son muy chapuzas. No sé si alguna vez hubo una época en que los ciclistas subía el Tourmalet con la simple ayuda de medio litro de cazalla o de pastís, y si cada era ha tenido sus métodos ilícitos. Sólo sé que el ciclismo hace años que me dejó de interesar…