Pactemos, señorías, repartamos
Los diversos sillones del Congreso.
Partamos, señorías, este queso…
Y vamos, señorías, que nos vamos.
Pactemos, señorías, repartamos…
Librémonos de tan enorme peso.
Y al canto del poder y su embeleso
Corramos, señorías, como gamos.
No seamos, señores, suspicaces…
Y lo dicho: pelillos a la mar.
Olvidemos taurinas alusiones.
Porque, sus señorías, son capaces.
retrocando la ce para pastar
Llamar a nuestra acción. Los hay cabrones.

Anda este teutón malhumorado,
Tronante, quejicoso, balbuciente,
Se encara con cualquier bicho viviente
Y tiene al personal acogotado.
Date por judaizante chamuscado
Si optas por nadar contracorriente
y decides mostrarte complaciente
con aquel italiano rebotado.
Este Madrid no juega ni a la taba,
Malvenderá la Liga al Barcelona
pero será la Rita la culpable
Y quien de corto era la caraba,
Es hoy de la excusita la reinona.
Sin contar con su pronto inaguantable.
