La Kodorniz humor gráfico

2009-06-30-michael-jackson

clic para ampliar

Más viñetas y webcómics de El Listo en La Kodorniz

Blog de El Listo

Y, cada año, cuando se apagan las luces del cine y aparecen esas letras blancas sobre fondo negro (fuente Windsor, pa más señas), yo ya empiezo a sonreir y todo mi cuerpo se encuentra dispuesto a pasar un buen rato y a reir de cualquier tontería. En cierto modo, Woody Allen nos ha dado tantos buenos momentos que ya es como un amigo, y, aunque esperamos mucho de él, también le perdonamos cualquier cosa.

Eso sí, terminó Scoop y desperté a mis amigos y uno de ellos dijo "esta vez la história era un poco tontorrona y predecible, ¿no?" y yo dije "eh… sí… pero… bueno…" y me hubiese gustado añadir que lo importante eran los chistes, pero en ese momento no se me ocurrieron más de dos gags memorables.
Y me fui a casa pensativo, arrastrando los pies e imaginando una conversación entre Scarlett Johansson y Woody Allen al final del rodaje de Match Point.

ALLEN: ¿Me dejas que te toque una teta?

JOHANSSON : ¿Por qué?

A: Para celebrar que acabamos de rodar una peli cojonuda.

J: Bueno, vale, pero con una condición: que también me dejes protagonizar tu próxima película.

A: Hosti, no me jodas, que después de este experimento me apetecía hacer algo más woodyalleniano y divertido, con chistes sobre judíos e intelectuales neuróticos.

J: ¡Y qué! ¡Yo también valgo para hacer comedias! ¡Y además tengo unas gafas viejas que me quedan muy mal y cuando me las pongo dan mucha risa! ¡Ya verás que guai! ¡Y podrías salir tú también, pero en plan secundario gracioso, que ya estás un poco viejales para hacer de prota! ¡Podrías ser mi padre o mi amigo y tartamudear y darme consejos! y, si te hace ilu, también podrías contar algún chiste sobre judíos!

A: Sí, claro, ¿y tienes alguna idea sobre el argumento?

J: Ya te digo: yo podría ser una valiente y atractiva periodista que está investigando un crimen y resulta que el principal sospechoso es un rico y atractivo aristócrata que vive en una casa muy grande y muy bonita y nos enamoramos y hay misterio y suspense porque al final resulta que es un asesino y me quiere matar pero yo me salvo en el último momento.

A: Ya, claro, y diremos que es una relectura del cuento de la Cenicienta.

J: No, no, qué va, he sacado la idea de una novela rosa.

A: Ahá… Supongo que lo dices en broma, porque ya sabes que yo soy un cineasta de culto en Europa y no dirijo este tipo de películas.

J: Vaaa… Porfi… Que te dejo que me toques las tetas por debajo del jersey…

… ni peores. Y sin embargo salta a la vista que hay paises que son mucho más cutres que otros, y que en gran parte del globo todavía no han llegado los bidets ni los valores de la Ilustración ni la Revolución Francesa… mientras que en otros paises superdesarrollados e hipertecnologizados, pueden tener muchos humos pero si rascas un poco bajo la superficie, te encuentras todavía un sustrato de sexismo, homofobia y racismo que te cagas.
Esto podría expresarse en forma de sesudo analisis sociológico, pero queda mucho mejor expresado en forma de falso documental sobre un paleto kazajistanés de viaje por los US&A, protagonizado por un judío inglés sin ningún respeto por la América profunda ni mucho menos por las profundidades del Asia central.

Y probablemente sea immoral hacer películas que se burlan del choque de civilizaciones, pero resulta divertidísimo verlas.

De hecho, en una de las mejores escenas de Borat, un "experto en humor" le está enseñando al guiri a hacer insípidos juegos de palabras, y le explica que en América no es correcto burlarse de las minorías ni de las mujeres ni de los retrasados mentales… y entonces el guiri empieza a contar una anécdota protagonizada por su hermano retrasado y su hermana puta, y es imposible parar de reir.

Lo dicho: una película immoral, que recomiendo de todo corazón.

Hacía años que no me reía tanto sin ir borracho.

Nota: matrícula de honor.

VER MÁS VIÑETAS DE LISTO ENTERTAINMENT

VER MÁS VIÑETAS DE LISTO ENTERTAINMENT

VER MÁS VIÑETAS DE EL LISTO

Amelie Poulain es de esa clase de personas, la muy perrilla, pero se le perdona todo porque tiene unos ojazos impresionantes y una bonita sonrisa…
Y mira que la tía hace todo lo posible para marear a su pobre padre cambiándole de sitio el gnomo del jardín hasta volverlo loco; y es capaz de allanar la morada del verdulero gruñón para envenenarle y de paso sabotear su instalación eléctrica.
Si no fuese por esos ojazos y esa sonrisa, se ganaría una de hostias…
¡Y la muy comadreja encima cree ser la nueva Lady Di!
Su nuevo novio ya puede ir preparándose, porqué incluso antes de que le hubiese tirado los trastos ella ya le estaba haciendo ir de aquí para allá sólo para comprobar si era un buen calzonazos o no.
¡Pero qué ojazos y qué sonrisa!
¡Y que bonito es París!
(París, como toda gran ciudad, está contaminada y llena de graffitis, pero para rodar los exteriores de esta peli se realizaron tales operaciones de limpieza de fachadas que a los vecinos de Montmartre les gustaría que rodasen una secuela cada mes).
La peli en sí es tontísima, pero está plagada de puntazos entrañables, elementos poéticos, sobredosis de azúcar y golosinas visuales…
Es mucho más floja que Delicatessen o La ciudad de los años perdidos, pero si algo bueno se puede decir de la evolución de Jean-Pierre Jeunet es que cada peli suya es mejor que la siguiente.

Nota: un notable.

Listo Entertainment

Conocido como "El emperador del cine", Akira Kurosawa nació en 1910 y fue el menor de los siete hijos de un oficial descendiente de samurais y de una mujer perteneciente a una familia de comerciantes en Omori, Tokio. Sus primeros años como estudiante fueron malos, siempre era el último de la clase y llegó a creer que era retrasado. Sin embargo su intelecto se acabó desarrollando y progresó bastante bien, siendo su especialidad el dibujo y la pintura, facetas en las que siempre destacó. Esto le llevó a estudiar Bellas Artes, pero el temor de no ser un buen pintor y su interés por el cine le llevaron en 1936 a trabajar en los estudios cinematográficos Toho en Tokio, primero como ayudante de dirección de Kairo Yamamoto y luego como guionista de distintos realizadores.

Debutó como director durante la Segunda Guerra Mundial con La leyenda del gran judo (1943) y La nueva leyenda del gran judo (Zoku sugata sanshiro, 1945), historias llenas de espíritu nacionalista. Su relación con la censura nipona siempre fue muy conflictiva. Llegaron a rechazar guiones enteros del director debido a su "clara tendencia occidental", lo que le provocó una gran frustración. Esto podría explicar ese cierto toque nacionalista presente en algunos de sus primeros filmes. En la segunda mitad de la década de los cuarenta realizó siete películas, entre las que destacan: No añoro mi juventud (Waga seishun ni kuinashi, 1946) y Un domingo maravilloso (Subarashiki nichiyobi, 1947), sólidos dramas, pero sobresale El ángel ebrio (Yoidore tenshi, 1948): la trama enfrenta a un médico alcohólico y a un gángster tuberculoso, y esta película supuso la primera de su larga serie de colaboraciones con el famoso actor Toshiro Mifune. Rodó además El perro rabioso (Nora inu, 1949), un thriller policiaco donde ofreció una visión neorrealista del Tokio de la postguerra.

Se dio a conocer internacionalmente con Rashomon (1950), cinta que trata sobre distintos puntos de vista acerca de un asesinato y de una violación ocurrida en el siglo XI, y por la que resultó ganador del León de Oro en la Muestra de Venecia y del Oscar a la mejor producción extranjera en 1951. El éxito obtenido con Rashomon, le permitió rodar con total libertad: El idiota (Hakuchi, 1951), adaptación del clásico de Fiódor Dostoievski; Vivir (Ikiru, 1952) sobre la vida de un funcionario con cáncer; Los siete samurais (Shichinin no Samurai, 1954), historia de época con la cual gana el León de Plata a la mejor Dirección de la Muestra de Venecia; Los bajos fondos (Donzoko, 1954), versión de la obra homónima de Máximo Gorki; Trono de sangre (Kumonosu-jo, 1957), adaptación de Macbeth, de William Shakespeare; La fortaleza escondida (Kakushi toride no san Akunin, 1958) historia de época; El mercenario (Yojimbo, 1961), relato de samuráis, y El infierno del odio (Tengoku to jigoku, 1963), adaptación de una novela policíaca del especialista norteamericano Ed McBain.

Leer más

Fuente: Wikipedia

Al principio se trataba del señor Àgueda haciendo guiones y algún amigote que se encargaba de la parte gráfica, pero últimamente el guionista también hace los monigotes y así de informales quedan.
Las viñetas del Listo han aparecido en la revista Distorsió, en la revista del Col·legi d'Educadores i Educadors Socials de Catalunya, en la revista Monográfico, y en algunos fanzines y sitios de internet. Y que no falten nunca, nunca en La Kodorniz.